Durante la campaña electoral, los diversos partidos políticos abordaran su programa respecto a la estructura territorial de España. Existen, principalmente, dos modelos de organización territorial: el centralismo y la autonomía de las regiones. Actualmente unos partidos defienden el centralismo mientras que otros defienden la descentralización, ya sea defendiendo el federalismo o la España de las Autonomías.
Bajo mi punto de vista, considero que la descentralización es el modelo territorial que más garantiza la libertad individual por diversas razones.
En primer lugar, la descentralización supone que las estructuras de poder se desarrollan en pequeñas regiones y ello facilita que los ciudadanos tengan la oportunidad de iniciar propuestas legislativas y que estas tengan mayor probabilidad de triunfar.
En segundo lugar, la descentralización permite que el poder ejecutivo y legislativo de cada CCAA posea más competencias de forma que las normas jurídicas se pueden adaptar más a las características y a las peculiaridades de las gentes y costumbres de cada CCAA.
En tercer lugar, un efecto de la descentralización es que el voto de cada ciudadano para las elecciones de su ayuntamiento o comunidad autónoma vale más que el voto en unas elecciones generales, de forma que las políticas que desarrollen los gobiernos se aproximan más a las que reclaman los ciudadanos.
La descentralización podría fomentar la libertad económica. Y digo podría porque hoy día, salvo Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca, ninguna CCAA posee un control considerable de la Hacienda. Si cada CCAA controlara la Hacienda en sus respectivos territorios, caminaríamos hacia la bajada de impuestos y, en consecuencia, se avanzaría mucho en libertad económica. De hecho, este es el modelo territorial suizo, donde cada cantón compite fiscalmente con el resto de forma que para atraer inversión y fomentar la creación de empleo han de mantener una fiscalidad baja. Pienso que España debería transferir la gestión y la administración de Hacienda a cada CCAA dado que nos permitiría experimentar un gran avance económico.
Además, me gustaría realizar una defensa del Régimen Foral de Navarra. El Régimen Foral supone una especial legislación en diversos aspectos del derecho civil privado (derecho de sucesiones, régimen económico matrimonial…) además de regulación específica en materia tributaria y político-administrativa. El Régimen Foral tiene su razón de ser. En 1515 Navarra se incorporó a la Corona de Castilla a través de un pacto eqüe-principal, es decir, entre iguales. Los fueros son derechos históricos dado que, en primer lugar, junto al reino Astur, el reino de Pamplona inició la reconquista que finalizó con la unidad dinástica de Castilla y Aragón que supuso la aparición de la idea de España como nación, de una España unida tal y como es hoy día. Y, en segundo lugar, por la incorporación de Navarra a Castilla a través de un pacto entre iguales.
Quiero finalizar defendiendo que, en España, la injusticia no es que Navarra posea el Régimen Foral, sino que el resto de CCAA no posean las competencias que en virtud de Ley Orgánica fueron otorgadas a Navarra.