SOLUCIONES, NO PROBLEMAS

El 31 de enero de 2020, el Reino Unido abandonó, de forma más simbólica que real, la Unión Europea. A lo largo de este año, a España se le presentan retos y oportunidades. Si a lo largo de estos meses, se gestionan de manera correcta los acontecimientos relativos al Brexit, podremos ser una nación con una importancia política y económica mucho mayor de la que somos actualmente.

Todos los expertos en comercio internacional consideran que es muy complicado alcanzar un acuerdo comercial en 10 meses, tal como pretende el Primer Ministro Británico, Boris Johnson. Sin embargo, España debe negociar de forma intensa puesto que el tiempo es muy breve y las oportunidades son muy interesantes. España es uno de los países que mejor nivel de vida tiene del mundo, motivo por el que muchas empresas consideran instalar sus sedes en nuestro territorio. Dentro de este contexto, se nos presenta la oportunidad de reducir nuestra elevada tasa de desempleo atrayendo a un número importante de empresas que quieran instalarse en la Unión Europea eligiendo España. En segundo lugar, al perder a un contribuyente neto, como lo era el Reino Unido, el Ejecutivo español ha de revisar el presupuesto, pudiendo considerar opciones para amortizar deuda o para rebajar el porcentaje de déficit, es decir, el Gobierno puede introducir en las cuentas públicas el famoso concepto de “rigor fiscal y presupuestario.”

En el ámbito político, lo que España debería hacer es tratar de formar un eje europeo conformado junto con Alemania y Francia que implique que España tiene mayor peso e importancia en las decisiones más importantes que adopte en el futuro la Unión Europea. Lo cierto es que el hipotético eje entre Alemania, Francia y España podría ser una realidad puesto que España es la cuarta economía de la zona euro y posee una importancia histórica y cultural muy considerable. Años atrás, con José María Aznar como Presidente del Gobierno, España decidió aliarse con Polonia para gozar de una gran influencia en la toma de decisiones en la entonces llamada Comunidad Europea. (España y Polonia sumaban la misma población que Alemania, razón por la que esta alianza fue muy beneficiosa para los intereses españoles)

En definitiva, a pesar de que el Brexit nos conducirá por caminos desconocidos y repletos de riesgos y amenazas, considero que sería un error no fijarse en las oportunidades que nos brinda este acontecimiento. Los meses que restan de este año serán duros (para los negociadores de cada país) pero el esfuerzo puede valer la pena y se puede obtener un acuerdo muy beneficioso para nuestro país y que nos puede arrojar luz en un contexto de incertidumbre global.

ENERO DE 2020

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